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DEVOCIONAL (semana 6)

 SEMANA 6    Ven, Espíritu Santo. Acércate a mí La Biblia deja en claro que no hay manera de que podamos vivir nuestra fe cristiana sin el Espíritu Santo como guía. Estar lleno del Espíritu Santo es como encender un foco de luz. Es poderoso. Repentino. Cuando los discípulos experimentaron por primera vez el Espíritu Santo en el Pentecostés cambiaron para siempre y la gente a su alrededor notó este cambio. Según Hechos 4:13, "al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados". Imagínate lo que es pasar de pescadores ordinarios a graduados de un seminario a pastores en un instante. También nota en Hechos 2:6-12 que los discípulos hablaban diferentes idiomas -- idiomas actuales. ¡Qué increíble! Era tan increíble que la gente pensaba que estaban borrachos. Entonces, ¿cómo sabemos tú y yo si hemos sido llenas del Espíritu Santo? La Biblia dice que el Espíritu Santo es como un abogado. Nos dice l...

DEVOICONAL (semana 5)

    SEMANA 5 Vale la pena esperar       Un compromiso del que te puedes alejar no es realmente un compromiso.     Sabes que hay algunas cosas en las que no tienes que "hacer una prueba de manejo": drogas, pornografía y prostitución, por nombrar solo algunas. Unas cosas son simplemente obvias-- sabes que son incorrectas o correctas, basadas en la Biblia y en las consecuencias que ves en la vida de las personas. Pero antes de tomar decisiones a largo plazo donde los riesgos son altos, muchas personas quieren meter un dedo en el agua para probar el resultado. El matrimonio es una de esas decisiones a largo plazo que mucha gente teme. ¿Te puedes identificar?     Estadísticamente, hoy más parejas viven juntas antes del matrimonio que nunca antes. La alta tasa de divorcios ha alejado a más personas de los pensamientos del "sí, acepto" y los ha llevado más a los pensamientos del "quiero hacerlo, pero necesito probarlo primero". Ellos creen que ...

DEVOCIONAL (Semana 4)

SEMANA 4  No importan las circunstancias, el llamado es el mismo Aunque nuestros trabajos de nueve a cinco cambian con los años, nuestro llamado es siempre amar a Dios y servirle en cualquier posición que él nos ponga. Pocos días después de graduarme de la universidad, en bancarrota y lista para cambiar el mundo, me topé con un trabajo de ensueño. La oficina era técnicamente un garaje amueblado y el seguro de salud técnicamente no existía, pero todo lo demás era perfecto. Estaría trabajando como coordinadora de mercadeo para una oficina de oradores. Aunque sabía muy poco sobre mercadeo, me encantaba hablar en público. Quizá esto no sea sólo un trabajo, pensé. Tal vez este sería el comienzo de una carrera. En mi primer día se hizo evidente que mi título de coordinadora de mercadeo era simplemente eso - un título. Estaba haciendo un trabajo administrativo aburrido que ni siquiera requería un título universitario. Esto no podría ser lo que Dios querría para mi vida, ¿verdad? ¿Que no e...

DEVOCIONAL (semana 2)

    SEMANA 2  Es tu dinero: Tú lo administras La mujer segura de sus finanzas sabe que el dinero es para administrarse en primer lugar y gastarse en segundo. Esto no es sólo otro recordatorio de que "todo el dinero es de Dios". Por supuesto, el dinero proviene de la mano de Dios. Sin embargo, en términos prácticos, él te ha puesto a cargo de una cierta cantidad de dinero. En ese sentido, es para que lo administres. Y Dios espera que lo uses bien y no abuses de tus responsabilidades. El Antiguo Testamento cuenta cómo los israelitas ofrendaban a Dios de la abundancia que Él les había dado. Aproximadamente dos tercios de las parábolas de Jesús tratan sobre el dinero y la administración financiera. En una de las parábolas de Jesús en el Nuevo Testamento comparó la fidelidad espiritual a ser un administrador responsable o administrador de fondos (ver Mateo 25:14 - 30). En esta historia, sólo dos de cada tres administradores se graduaron de Escuela de Negocios de Dios con sus t...

DEVOCIONAL (semana 1)

    SEMANA 1  El Dios que ve Aun cuando estemos solas o sin esperanza, Dios sí sabe, entiende y está con nosotras en medio de todo ello. Sentada a la bulliciosa mesa del almuerzo comunitario, me presenté con la persona de rostro amable que estaba frente a mí. Intercambiamos las cortesías y preguntas habituales: ¿De dónde es usted? ¿Qué tipo de trabajo hace? ¿Qué le trae a este retiro?   Sentada a la bulliciosa mesa del almuerzo comunitario, me presenté con la persona de rostro amable que estaba frente a mí. Intercambiamos las cortesías y preguntas habituales: ¿De dónde es usted? ¿Qué tipo de trabajo hace? ¿Qué le trae a este retiro?   Rápidamente descubrimos que ambas teníamos hijos de la misma edad. En un momento dado de nuestra conversación de presentación, mi compañera de almuerzo compartió los detalles más minuciosos de los cuidados maternales que hicieron que mis oídos reaccionaran y se formara un nudo en mi garganta. ¿Podría haber esto en su vida...